Son tantos los errores acumulados
tantos que mi piel los lleva todos numerados
con el sello de la palabra
con esa espesa bruma que a mis pasos acompaña.
Ojos nocturnos son éstos
imposibles de ser justos
siempre interpretativos en su mirar
y han de presenciar lo que parece
mas, imposibles de asegurar .
Tanto cavilar que mi cabello
dejó de jugar con el viento
se hizo soldado y siervo
un correcto modelo institucional,
-pobre de mí; qué desperdicio ! ,
cambiar el viento por el reino
son esas cosas que no logro explicar.
Se me extraviaron los ojos de tanto buscar certezas
y en su loca migración dieron con
voces y colores vivos por doquier
no lo podían creer !, tan cerca me sentí,
-tan cerca de la salida que hube de respirar-
y poder asimilar lo que no conocía.
Los árboles vestían disimulados cantos
entre los pliegues de cada corteza
y fue esa tibieza la que me cobijó
cuando el temor me inundaba,
ellos mecieron estos temblores de humana
con la sapiensa que da la Natura.
Volver a la tierra , sentirla , olerla,
es lo mejor que pudo haber pasado
el tiempo dejó de ser tirano
estos ojos que tanto buscaron
por fin encontraron ese mañana que le pertenece.
Lichazul © Elisa

