Las calles ya no son
ni están donde las había dejado
están incomunicadas
están desoladas
están atrincheradas
están con esa patina de las sombras
y me pierdo en ellas
como una huella entre tanta selva.
El juego se ha tornado peligroso
mis huesos temen y tiemblan
son un puñado de cobardes
en este paisaje de asfalto residente.
No hay razón para apostar
las cartas están marcadas
mi ojo se traga la desolación
que pasa por el lado
con esos tacones de tres cuartos .
Rumor y flores de plástico
a metros del subterráneo
su acceso sellado para las polillas
y para los hijos que buscan los úteros de antaño.
Los amigos se van con el sol
con esos reflejos dorados
como los trenes oxidados
que lloran las despedidas.
Las calles ya no visten mañanas
sus vidrieras están en los huesos
después de tanta fiesta pagana
la ciudad es un fantasma que me devora
en su garganta de incógnito destino.
Lichazul © Elisa
19 comentarios:
Escena urbana que podemos contemplar indiferentes, a pesar de ser parte de la misma.
Un abrazo en la tarde Elisa.
Muy bueno... sentí que recorria esas calles.
Hermoso poema (como todo lo que escribes)
saludos
carlos
Yo sé que la ciudad devora a sus habitantes.
Lo hace lentamente y sin ningún escrúpulo moral.
Besos.
Me hacen pensar en una ciudad que acabo de visitar, unas calles inundadas de tristeza... Un abrazo.
muchas gracias xicos!!
el pavimento se nos impregna y nos endurece sin duda
besitos
La arquitectura del espíritu citadino hecho cemento y asfalto acosa la vida, la reglamenta, la arrincona. Tal vez algún verso que se filtre en algún rayo de sol empiece a corroer y agrietar el hormigón.
Abrazos!!!
Ese es el precio que pagamos en las ciudades y en las grandes urbes, que el asfalto quemado nos devora, porque hemos creado una sociedad destructiva que poco a poco nos estamos comiendo los unos a los otros sin reparar en el daño que nos causamos. Hermoso como siempre Lichazul.
Besos,
Me dejo un sabor a ciudad atrincherada y a sueños perdidos.
mariarosa
Por aquí dicen que cuando sales muy temprano de casa, las calles no están puestas...
Un poema nostálgico...triste...
Besote guapa
Las ciudades responden al latido de quien las transita. Hoy te percibo nostálgica querida Elisa.
Besitos
Esas ciudades que con lo único que nos complacen es con la monotonía y el caos.
Muy buen Post, Elisa.
La ciudad y sus calles están cambiando siempre. Su sangre vital son los hombres y mujeres que viven y respiran en ella. Son el abismo de la especie humana...
abrazos
Es la representación de una devastación a todos los niveles. Las calles dan gritos.
Buen fin de semana Lichazul
muchas gracias a ustedes
abrazos y energías
Elisa,hoy tus versos son grises como el asfalto...y a la vez denuncian la materia indiferente,lejana y caduca,que nos lleva por delante vestida de tiempo implacable e irónico...
Una gozada leerte siempre e impregnarnos de poesía en movimiento,siempre renovada y sentida.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso,poeta y amiga.
Feliz fin de semana.
M.Jesús
Nada es lo que era, las ciudades tan impersonales nos atrapan y nos sustraen la indiferencia del vivir cada día.
¡¡Precioso!!
Besos
Basta mirar para sentir la tristeza que adentro enfría el alma.
UN beso, Licha. carlos
a veces uno se cansa
de tanta indiferencia...
la vida es dura sin dudas...
Que bueno cuando todo era tierra...las calles humedas y su aroma, genete que camina como gente...saludos.
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